sábado, 21 de abril de 2012

Christian Streich, el hombre milagro

En invierno se confirmó la marcha de Papiss Cissé al Newcastle, un hecho que, definitivamente, otorgaba el cartel de máximo favorito para descender al SC Freiburg. Su delantero estrella, aquél que marcaba prácticamente el 50% de los goles del equipo de la Selva Negra, había salido de un club en ruinas. El Freiburg era último clasificado, y nada hacía indicar un cambio de dirección en lo que parecía un conjunto condenado al descenso.

Las cosas, desde luego, no iban nada bien. El artífice del ascenso y del buen papel de la temporada pasada, Robin Dutt, había sido contratado en verano para entrenar al Bayer Leverkusen. El Freiburg, bajo la dirección del nuevo mánager, Marcus Sorg, apenas pudo salir de los puestos de descenso en toda la primera vuelta, lo que le valió para salir del club por la puerta de atrás.

La directiva del club de Friburgo, pensando en un más que probable descenso, decidió contratar a un hombre de la casa para intentar poner parches al casco de un barco lleno de agujeros. El tipo en cuestión era Christian Streich, de 46 años, al mando del equipo sub-19 (¡durante 12 años!) y ayudante del exentrenador Robin Dutt hasta su marcha a Leverkusen. 

Un equipo semi nuevo
Streich no fijó en ningún momento el objetivo de la salvación. La directiva no le presionaba y confiaba en él, y el entrenador hizo lo propio con los jugadores. Reinventó el juego del Freiburg, que pasó de jugar para Cissé a hacerlo en conjunto, y apostando sobre todo por futbolistas que conoce a la perfección. Esto se hace visible si tomamos como ejemplo la alineación del último partido, ante el Hoffenheim (0-0):

En amarillo se resaltan los jugadores que han pasado por el sub-19 de Streich
(transfermarkt.de)
De los 6 jugadores resaltados, sólo Baumann y Flum ya jugaban antes de la llegada de Streich, así como Makiadi (fijo en el centro del campo) y Dembélé. Diagne y Freis son otros jugadores que comenzaron a disfrutar de minutos con la llegada del nuevo técnico, mientras que el comodín Karim Guédé (fichado en invierno) completa el once titular del Freiburg. Se trata, por tanto, de un equipo prácticamente nuevo, tanto en nombres como en la forma de jugar, que ha sabido reponerse a la marcha de su estrella y, encima, apostando por futbolistas de la casa. Chapó, ¿verdad?

Los números son incuestionables. El equipo de Friburgo ha pasado de ser el último clasificado y terminar la primera vuelta con sólo 13 puntos... a estar virtualmente salvado cuando faltan tres jornadas de Liga. Un milagro en toda regla gracias al buen hacer de Streich, lo que le ha valido para convertirse en uno de los equipos más rentables de la segunda vuelta, siendo el 6º mejor equipo desde la pausa invernal.

Desde luego, ni los más optimistas soñaban con un final de temporada así. Salvo debacle, el equipo de la Selva Negra estará en la Bundesliga un año más. Por supuesto, aún quedan tres jornadas para el final, pero si todo sale según lo previsto el Freiburg celebrará la permanencia más trabajada de los últimos años. Y todo gracias a Christian Streich, el hombre milagro.

Christian Streich en el Stuttgart-Freiburg
(bundesliga.de)